Mundo ficciónIniciar sesión—Te salvas que estás tumbado en esa cama, porque si no ya te habría golpeado. —“No veo el problema porque lo hagas” Arremetió el príncipe con una sonrisa socarrona que le hizo suspirar cansada. Veintiséis años tenía, y ahora se encargaba de los berrinches de dos adultos.
—Iré a buscar tu medicina y tu té, más vale que te lo tomes o ya verás. —Los mensajes pasivo-agresivos de la princesa eran graciosos, hasta cierto punto. Él, con su necedad, sólo logró que su hermana cerrara







