Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo Dos —
La perspectiva de Freda El movimiento de mis piernas al separarse envió una nueva ola de calor a mi centro. Su mano se deslizó entre mis muslos, hasta que llegó a mi centro, sus dedos resbaladizos por la humedad natural que se acumulaba allí. Procedió lentamente, provocando la entrada, su pulgar rodeando mi clítoris con movimientos deliberados y enloquecedores. —¡Ah! —jadeé,






