¿Crees que Phillip volverá algún día al Grupo Becker? —le pregunté a Sarah en voz baja.
Sarah levantó la vista de golpe, como si la hubiera sorprendido haciendo algo malo. Parpadeó varias veces antes de responder, —Probablemente eso nunca pasará.
Me incliné un poco hacia ella. —¿Por qué no? Phillip fue el que su abuela eligió como sucesor de la empresa.
Mis ojos se abrieron. ¿De verdad?
Sarah asintió. Sí. Pero se fue. Fundó su propia empresa. Todos pensaron que jamás abandonaría el Grupo Becker