Maxwell
Habían pasado días desde mi último colapso y estaba exhausto.
Había estado intentando mantenerme entero y encontrar una solución, algo que me permitiera sabotear la condición de mis padres. Pero mi mente estaba en blanco. Ni ideas, ni planes. Solo un dolor de cabeza constante y una frustración que me carcomía por dentro.
Lo peor era que no podía hablar con nadie al respecto. No confiaba en nadie lo suficiente como para abrir la boca. Una palabra equivocada, una confesión imprudente, y p