15: El Principio.
Elizabeth.
Vemos el lugar en silencio, contemplando lo hermoso que es. Suelto a Abalam para no incomodar las cosas.
—¿Qué hacemos aquí? —pregunta él.
—Contemplar la vista. —Respondo con serenidad. Su ceño se frunce y me ve con suspicacia.
—No te creo.
—Yo a ti tampoco, pero aquí estamos. Mintiéndonos mutuamente. —Me encojo de hombros sin perder mi calma.
—¿De dónde has sacado las rosas? — Cambia la conversación, drásticamente.
—Pienso que eso no le incumbe —Doy unos pasos por el sitio tocando