Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegamos a casa con Román me fui de inmediato a mi habitación y cerré la puerta con cerrojo, necesitaba pensar en lo que estaba apunto de hacer. Un golpe en la puerta me sobresaltó.
—Aria, ¿Estas bien? —pregunta Román.
—¡Sí, tranquilo!, en un minuto salgo —le contesto
—No, tranquila, debo salir, no llegaré hoy porque dormiré







