Capítulo siguiente — Vuk Marković (POV)
La furgoneta ya se había ido cuando el dolor finalmente se hizo notar.
Al principio, pensé que solo era el agotamiento de la adrenalina quemándose en mi sistema: la típica reacción retardada que llegaba después de la violencia, cuando el cuerpo dejaba de fingir que era invencible.
Mis oídos aún zumbaban por los disparos. Mi pulso retumbaba tan fuerte que lo sentía en los dientes. Durante varios segundos me quedé agachado detrás del coche, una mano apoyada