Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Sí?— cogí mi teléfono de las manos de Duke, me lo pasó porque estaba sonando en la mesilla junto a él. Era un número desconocido.
—Hola, llamo del hospital, este es el número de contacto que dejaron para los familiares de María ¿correcto?— de pronto se me encogió el corazón, el estado de mi abuela no hacía más que empeorar y no me solían llamar para darme buenas noticias.
—Sí, soy su nieta.— respondí con la voz temblorosa, al igual que todo mi cuerpo.







