Mundo ficciónIniciar sesiónFue complicado asistir a seis horas de clases interminables sabiendo todo lo que me esperaba al salir. En mi mente se amontonaban decenas de escenarios posibles.
Por eso, cuando sonó el timbre salí de clase sin que la profesora hubiese acabado de contarnos el fracaso de Amadeo de Saboya como rey.
Llegué hasta la parada de autobús empujando niños de todas las edades, alturas, colores y olores. Me senté cerca de la puerta y me puse los cascos, preparada para un camino largo ha







