IVY
Despierto con la piel zumbando. El recuerdo de él —Christian— de pie en la oscuridad, mirándome como un animal hambriento mientras sus pantalones se tensaban con ese bulto enorme y enfurecido que grita “Te voy a follar por todos los agujeros”.
Ese hombre estaba tan bueno que me dejó mojada y cachonda anoche.
Aunque me negué a sucumbir a la gana de frotarme el clítoris con furia hasta correrme con el recuerdo de esos ojos oscuros y peligrosos clavados en mí.
Pero entonces no puedo evitar pre