Tan pronto como esa idea se asomó en mi mente, la reprimí con fuerza. Inmediatamente deseché ese pensamiento. No podía permitirme que, delante de mí, Patricio simplemente se llevó a Lucía.
Me advertí a mí misma, olvidar esos momentos románticos, los tiempos pasados juntos... todo eso no podía competir con la indiferencia que mostró aquella noche.
Era bastante irónico. Él decía que me amaba, pero ni siquiera preguntó si me lastimé, se fue sin preocuparse, abrazando a otra mujer con total tranquil