Cap. 60: Siempre estaré contigo.
Anthony estaba sentado en el sofá de su suite del hotel, la cabeza entre las manos. La habitación, normalmente impecable, mostraba señales claras de su frustración: documentos desordenados sobre la mesa, su chaqueta tirada en una esquina y una copa de vino medio vacía en la mesita. Desde la ventana, observaba las luces titilantes de la ciudad, pero su mente vagaba lejos de allí, atrapada en el caos del día.
No entendía cómo había llegado a ese punto. La pelea entre los niños, el enfrentamiento