94. Asustada en el hospital
94
Cuando Julieta despertó asustada, estaba en una pequeña habitación blanca, trató de tranquilizar su corazón acelerado. El suave sonido de los monitores y el aroma a desinfectante confirmaban que estaba en un hospital. Parpadeó, sintiendo sus ojos hinchados y la garganta seca. A su lado, Tomás estaba sentado, mirándola con preocupación. Él era su número de emergencia, el único que podían llamar en situaciones como esta.
—Julieta… —dijo Tomás en voz baja, acercándose cuando vio que ella abría