42. Carro lujoso
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Isabel se veía neurótica, Maximiliano logró lo que ninguna otra persona en menos de 48 horas…
—¡Espere una demanda mía! —le grita, con las venas abultadas en el cuello.
Muchos filmaban lo que pasaba y Rachel sabía que esto terminaría en las redes si ella no lo manejaba bien y a tiempo.
—No, no lo harás —dijo Max muy sereno.
—No este tan seguro, señor Hawks —habla muy segura.
—Si haces eso me veré en la penosa necesidad de contrademandarte por encerrar a una mujer en el ascensor por ord