Cira con el barco a la deriva, vestido todo de negro con un traje elegante, pero con una corbata de un rojo oscuro, como un destello de luz en la noche, atravesando la oscuridad de repente, impactando directo en su corazón.
...
El barco se acercó lentamente a la orilla, y Morgan extendió la mano hacia Cira, indicándole que subiera a bordo y se uniera a él.
Cira no se movió.
Aparte de aquella vez en el ascensor, nunca se acercó activamente a él, simplemente lo observaba con cierta fijeza.
Morgan