Fermín levantó la mano despreocupadamente, y el violinista se retiró respetuosamente. El ambiente se volvió tranquilo, y él dijo: —Andrés es un subordinado de Joaquín.
Andrés era aquel prisionero que, en la cárcel, había peleado con el padre de Cira, provocándole una fractura de pierna e incluso estuvo a punto de recibir un castigo adicional.
Después de recuperarse, Cira preguntó: —¿Cómo sabe usted de Andrés?
—¿Parece que no te sorprende esto? —Fermín observó agudamente y notó que su enfoque no