No se esperaba que fuera Estela.
Vestía un traje de baño verde oscuro, con un diseño conservador pero a la moda. Lo más importante era que ese color, si no tenías la piel clara, te haría lucir más oscura.
A Estela le quedaba muy bien el color.
Cira le sonrió cortésmente.
Estela también nadó hacia ella desde el otro lado de la piscina y le preguntó: —Señorita López, ¿por qué no baja a darse un baño?
—No traje traje de baño —respondió Cira.
Estela sonrió: —Ah, ya veo. Pensé que la señorita López