Cira se quedó perpleja por un momento.
Marcelo frunció el ceño: —Emilia.
Emilia lo miró inocentemente: —¿Qué pasa? Venimos al bar a jugar juegos, este tipo de preguntas son normales, ¿verdad? Si no, ¿cómo vamos a animarnos? Si no me crees, pregúntales a los demás.
Cira mantuvo la compostura: —Es que no entiendo las reglas del juego. Si elijo el reto, ¿qué debo hacer?
Emilia sonrió con malicia: —El reto es besar al hombre que está a tu derecha durante diez segundos.
A la derecha de Cira estaba el