Mundo ficciónIniciar sesiónLa verdad era que, aunque Olivia se sentía incómoda y quería irse, otra parte de ella moría de deseo. Ver tanta carne femenina desnuda frente a ella la estaba excitando aún más. Pensó en la mano de Olivia en su coño y sintió un dolor punzante, como si su cuerpo anhelara el contacto de su mejor amiga. No estaba segura de poder ignorar ese deseo.
«Cálmate, Livvy. No vamos a participar en la orgía. Solo vamos a tener una fiesta privada para tres. Alia nos está esperando en la otra habitac







