Olivia se metió un pedazo grande de chocolate en la boca. Se volvió hacia el bosque, mirando el gran muro de árboles, que se movían con la brisa. La menor, no esperó, adentrándose en el bosque. Mientras vagaban, el grupo comenzó a temer menos al bosque, pues, aunque tenían cerca de una hora en caminata por el bosque, no había tenido ningún incidente. Aparentemente todo estaba tranquilo.
Demasiado tranquilo para Olivia.
Y no le gustaba. La tranquilidad era una ilusión, lo sabía.
— Eso no está bi