Olivia miró al lobo blanco que volvió a su forma humana en unos momentos. Los ojos de la niña se abrieron cuando miró al chico que estaba frente a ella. Christen jadeó, mostrando lo sorprendida que ella también estaba.
—¡¿Qué clase de hechizo nos pusiste?! — susurró Olivia.
— No hay ningún hechizo, Olivia. — respondió Náhua.
Olivia se levantó y caminó hasta detenerse frente a Náhua. Los ojos grises, el pelo negro y la piel pálida.
Era como si estuviera mirándose en un espejo. Pero en su versión