47. Dudas
Los días pasaron y el día de la boda llegó. Axel preparó todo con el más mínimo detalle, puesto que quería todo realizado con la luna llena del eclipse, momento perfecto para una marca en el cuello.
— Todo está listo, Axel —dijo Alejandro, entrando a la oficina de este en la manada—. ¿Cómo estás tú?
— Me encuentro bien, solo que algo cansado y confundido de todo —respondió pasándose los dedos por el mentón—. Mi padre no ha vuelto a llamarme para decirme que no he cumplido con sus mandamientos,