Mundo de ficçãoIniciar sessãoEdgar
Aun así, Zoe sigue sin entender que no se me escapa absolutamente nada, que cada uno de mis empleados los tengo controlados. No soy de fiarme a la ligera de los demás y para ver su lealtad primero deben demostrarlo.
—¿Qué vamos a hacer? Solo da la orden y este tipo desaparece del mapa.
Zeus me ve nervioso.
—¿Qué cambiaría?<







