Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente cuando abro los ojos lo observo dormir, su cabello castaño oscuro era un completo desastre, habíamos dormido abrazados toda la noche. Con sumo cuidado me incorporo y me pongo de pie.
—¿Se puede saber a dónde vas? —me pregunta con voz ronca al tiempo que se tallaba los ojos con una mano y suelta un bostezo gracioso hasta cierto punto.







