Capítulo 62: ¿Por qué buscas ser mi esposa?
La mirada de Keyla descendió lentamente hacia su muñeca.
El brazalete de plata, adornado con pequeñas llaves que tintineaban suavemente al moverse, brillaba bajo la luz plateada de la luna.
Durante un instante lo observó en silencio, luego levantó nuevamente la mirada hacia Farah.
Sus ojos aguamarina estaban tranquilos.
—Tú tampoco me conoces a mí.
No dijo nada más. Simplemente se dio la vuelta con dignidad y comenzó a alejarse del pasillo.
Zi