Mundo ficciónIniciar sesiónAston se despertó a las cuatro de la mañana sintiendo que alguien lo observaba. Un destello felino de ojos pareció venir desde una de las esquinas cerca de la puerta de su habitación; una familiar fragancia de manzanas verdes inundó sus fosas nasales, de inmediato su cabeza se puso en alerta, su piel se erizó por completo y una vigorosa erección se despertó entre sus muslos.
Fira, acechándolo en la oscuridad, era una jodida