CAPÍTULO XXIV

Ninguno de los dos tuvo tiempo de pensar en nada más, sus mentes y esfuerzos se concentraron en el agente Black mientras él iba enlistando lo que había obtenido de la médico patólogo especializada en mestizos, que en ese momento se estaba encargando de las autopsias de los nuevos cuerpos.

La sala forense era un habitáculo inmaculado. Altas paredes blancas, paneles divisorios de vidrio inteligente que se oscurecía a petición de los

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