40. Miku
O tal ves se debía al echo de que ella tenia los ojos vendados.
La monja dice.
Buenas tardes mi nombre es Miku.
Makoto sonríe y dice.
Buenas tardes mi nombre es Makoto.
La monja Miku tenía muchas ganar de salir de ahí, pues a pesar de que tenía los ojos vendados, ella podía ver que esta persona, era muy peligrosa, ella tenía una habilidad que le permitía ver los colores del alma, gracias a eso ella sabía que esta persona había matado, robado, era un pervertido que había caído en la tentación, t