El atardecer parecía estar mostrándose a toda amplitud en el lugar, mientras no habíamos llegado a nuestro destino, lo curioso era que la camino estaba considerablemente tranquilo, hace muchas horas ya habíamos salido de las tierras oscurianas y nos encontrábamos en tierras inhóspitas, unas que eran consideradas peligrosas por monstruos y muchos peligros además de lobos rebeldes que se negaban a bajar la cabeza a eclipse e incluso al príncipe Kialtom, todo aquello debido a que este había permit