Aunque quisiera, intento nuevamente soltarme las manos pero esto no es posible porque siguen atadas a mi espalda, exhalo un suspiro, frotando mi frente contra la tela áspera, parece ser que esto va ser mi acompañante hasta nuevo aviso.
—Por favor, suéltenme.
—¿Y vas a responder a mi pregunta?
—¿Por qué quieren saber? No es importante.
Golpeo un par de veces mi cabeza, moviendo la cabeza para quitarme al menos un poco esta tela. Intente hacer esto varias veces antes de siquiera ver la luz del ex