Capitulo 19.
Palermo, Sicilia.
Drako.
El amanecer sorprendo a mi mente cuando puse los pies en la tierra que me vio nacer. Viejos recuerdos que pensé que había olvidado me trasladaron a la residencia en la que fui feliz hasta que mi hogar fue destruido por una mujer de la vida galante.
—Bienvenido señor Marchetti —el chofer abrió la puerta de la camioneta.
—Al cementerio.
—Como ordene.
Compre el arreglo floral con las flores que tanto le gastaban a mi madre. Es justo y necesario que vaya a visitarla a su tu