Capitulo 147.
Regrese a la residencia con el corazón destrozado. Eso es lo que me pasa por permitir entrar a mi vida a una persona que no vale la pena. Guarde la armadura en el fondo de mi ser solo para poder experimentar aquello de lo que todos hablan cuando están enamorados, que tonto fui, lo único que logre fue que me lastimaran y que nuevamente encendieran a la bestia que llevo dentro.
—Hijo ¿Qué te pasa? —Carlotta me persiguió por todo el pasillo.
—Tú lo sabias ¿verdad? —me detuve solo para enfrentarla.