Es su turno de girar la botella y le toca con Beth, ella me mira pidiendo permiso, y le hago el gesto para que siga, se le acerca y le da un beso suave, creí que me molestaría, pero no fue así.
Cambiábamos de parejas a cada turno, el último beso del juego fue ente Beth y yo - ¿puedo? - ¿Qué cosa? – ya verás- me dice al acercarse, me toma de mis nalgas acercándome a ella acariciando y subiendo por debajo de mi polera, solo para ver la reacción de Mateo – a él le gusta – me dice a los