Pasamos a la sala donde seguimos hablando durante un buen rato, los padres de Mateo se fueron a acostar y nos quedamos los cuatro, no nos dimos cuenta de la hora, pasaban de las 2 de la madrugada – creo que ya es muy tarde, me voy a la cama, nos vemos en el desayuno – me dice y se va bostezando – yo también me retiro. Nos vemos –Kaios también se va, – gracias - ¿de qué agradeces? – por esto, no me dejas sola, tu familia me hace sentir cómoda – así son ellos, no te van a dejar sola, insis