Mundo ficciónIniciar sesiónAlondra se sentó en el porche trasero, disfrutando de la brisa y cerrando los ojos ocasionalmente mientras rememoraba los años que habían pasado. Aquel tiempo se sentía tan pesado, pero Alondra logró superarlo. La puerta del porche trasero se abrió para revelar a Diego parado en el umbral, con un vaso de leche en la mano.
"¿Te estoy molestando?" preguntó Diego.







