42. Capítulo: Felicidad
Jeremiah la sujetó con fuerza por los brazos, empujándola suavemente para apartarla de su presencia. La niña refunfuñó, enojada por la forma en que la trataba.
—No me agradas —farfulló la pequeña con resentimiento.
—Y a mí tampoco me agradas, en absoluto —respondió Jeremiah con hastío, mientras observaba cómo Zoe le sacaba la lengua de forma desafiante.
Elliot observaba la escena con una sonrisa divertida, encontrando cierta gracia en el conflicto entre el director y la hija de Nora. No podía e