Mundo ficciónIniciar sesión(POV de Sofía)
El eco de mi propia voz pareció rebotar en los muros de piedra, burlarse de mí y luego morir en el pesado aire de la cámara. El pecho me subía y bajaba contra la rígida seda zafiro del vestido, con la garganta en carne viva y ardiendo por el veneno que acababa de derramar sobre él. Esperé el rugido. Esperé que cruzara la distancia, que me agarrara las muñecas, que me devolviera mis palabras con el peso de la ira







