DIEGO
Me dejó besarla, no sabia que pensar, asi que solo disfruté el momento, sentir sus labios, saborear su boca, la besé todo lo que pude, hasta que nos faltó el aliento.
Apoyé mi frente en la suya y cerré los ojos.
- Perdóname mi amor, cada dia que vivo sin ti es una tortura, y no me alcanzará la vida para decirte que lo siento y que te amo.
- Vete por favor, quiero descansar.
Asentí.
- Mañana te darán el alta, y quiero que vengas conmigo, tengo una casa aquí, quiero ayudarte ha