AURORA
Respiraba con dificultad por el esfuerzo, había quedado de verme con Miguel en su lujosa casa, en una zona exclusiva de la ciudad, para hacer un plan de acción, y acabamos teniéndo sexo salvaje en su cama.
Era un buen mozo, alto, castaño, ojos marrones, aunque no era tan atractivo como Diego, pero sabia hacer las cosas bien, en algún lado tenía que descargar mis necesidades y él fue lo mejor que pude encontrar, no tenia punto de comparación, porque nunca tuve sexo con Diego, porque