AVA
Habia visto a una mujer muy rubia en la recepción cuando Diego salió conmigo a despedirme, subí al auto, no sin antes besarme, como si nunca lo hubiera hecho, pero después me invadió un sentimiento extraño, una inquietud en mi pecho.
Pablo, el guardaespaldas que ahora estaba conmigo, me llevó a la tienda de la señora Samantha, porque tenia unas cosas que consultarle.
Sabia que teniamos que actuar con precaución debido al atentado, porque aún no daban con el responsable.
Tenía miedo