Capitulo 26

AVA

Habia visto a una mujer muy rubia en la recepción cuando Diego salió conmigo a despedirme, subí al auto, no sin antes besarme, como si nunca lo hubiera hecho, pero después me invadió un sentimiento extraño, una inquietud en mi pecho.

Pablo, el guardaespaldas que ahora estaba conmigo, me llevó a la tienda de la señora Samantha, porque tenia unas cosas que consultarle.

Sabia que teniamos que actuar con precaución debido al atentado, porque aún no daban con el responsable.

Tenía miedo
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App