89. Una respuesta
Benjamin
Al llegar a casa, el peso de la conversación con mi padre aún colgaba sobre nosotros. Ravenna estaba visiblemente afectada, y la abracé con firmeza, tratando de transmitirle seguridad en medio de la tormenta que estábamos enfrentando.
—Ben, ¿qué vamos a hacer? ¿Cómo vamos a salvar a mi familia?— Su voz temblaba de angustia, y sentí un nudo formarse en mi garganta al ver la desesperación en sus ojos.
Nos sentamos en el sofá, y ella comenzó a desahogarse sobre las horribles experiencias