80. Primera Reunión
Benjamin
Llegar a Denver fue como entrar en territorio hostil. El aire frío y cortante de la ciudad contrastaba con la tensión que se acumulaba en mi pecho. Connor conducía el coche, mientras los guardias de la manada del Oeste nos escoltaban en el coche de atrás, sus posturas alertas, indicando que nos acercábamos a una situación peligrosa.
Tan pronto como llegamos a la sede de la Alianza, nos condujeron a una sala donde los lobos ya nos esperaban. Pude ver a Ragnar aguardándonos en la entrada