34. Desafiando al Alfa
Benjamin
Corriendo por el bosque, logré liberar todo el odio que sentía por mi padre en ese momento. Aunque sabía que él quería lo mejor para mí, seguía tratándome como un cachorro, sin darme ninguna oportunidad de elección.
Corrí dejando todo atrás, incluyendo a ella. Ravenna nublaba todo mi ser, me mantenía atado a sus pies y, de alguna manera, me mantenía alerta a todo lo que podría sucederle.
Aunque no quisiera, mi lobo siempre me llevaba cerca de ella, siempre me arrastraba hacia su olor,