256. Buenas Noticias
Benjamin
Estaba sentado en la mesa del despacho improvisado, absorto en pensamientos mientras revisaba informes. El lugar estaba sumido en una penumbra cómoda, con las persianas entreabiertas dejando entrar haces de luz que se proyectaban en las paredes. Aquel era mi refugio momentáneo, un espacio donde podía organizar mis ideas y planear los próximos pasos para garantizar la seguridad de mi familia y la manada.
Mi teléfono sonó, rompiendo el silencio. Miré la pantalla y vi el nombre de Connor.