224. Desesperación
Benjamin
El bosque palpitaba con el sonido de la batalla, cada gruñido y aullido era una nota en la sinfonía violenta de nuestra lucha. El olor metálico de la sangre y el aroma de tierra mojada llenaban el aire, haciendo el escenario aún más sombrío. Mason había huido, llevándose a Sarah, y mi rabia hervía, un calor insoportable que amenazaba con consumirme. Cada latido de mi corazón era un recordatorio de su destrucción, cada lobo enemigo que caía bajo mis garras era un grito de furia por la p