198. El Rescate
Benjamin
El dolor en mi pecho aumentaba a cada segundo mientras intentaba forzar el cerrojo del almacén. Con cada intento, sentía la magia quemando mis manos, intensificando la sensación de impotencia. Sabía que solo estaba empeorando la situación.
"Cuanta más fuerza pongo, más reacciona esta maldita magia," murmuré, mi voz entrecortada por la desesperación. "¡Todos, aléjense! ¡Ahora!"
Mi padre, Zayn y mis hermanas retrocedieron, con preocupación estampada en sus rostros. El pánico en el aire e