148. Veneno
Ravenna
Estaba angustiada, caminando de un lado a otro en la sala de estar. El dolor en mi cadera seguía atormentándome, y la preocupación por Benjamin me consumía. Astoria estaba conmigo, mirando horrorizada la mancha oscura que se extendía por mi piel.
"Ravenna, esto parece muy serio. Tenemos que averiguar qué está pasando," dijo, intentando calmarme, pero nada lograba apaciguar mi corazón agitado.
"Astoria, siento que Benjamin está mal. Mi loba está débil y desanimada. Algo terrible le pasó,