Esmeralda tomaba una ducha antes de ir a ver a Kenton. El noveno fin de semana juntos había llegado y por alguna razón estaba convencida de que él no la dejaría dormir. Estaba preparada para recibir sus propuestas y también para rechazarlas una a una. Ella sabía bien que él deseaba continuar esa "aventura" pero él debía de comprender que no sucedería.
Lourdes abrió la puerta del baño con urgencia sobresaltando a Esmeralda.
-¿Estás bien?- Preguntó extrañada porque jamás Lourdes irrumpía en