POV DE ELENA
Siete días.
Ciento sesenta y ocho horas. Diez mil ochenta minutos.
Había revisado mi correo tantas veces que el icono de "Actualizar" se me había quedado grabado en la cabeza. Era como un fantasma que veía cada vez que cerraba los ojos. Cada vez que mi teléfono vibraba en la mesita de noche, el corazón se me saltaba a la garganta. Contenía la respiración por un segundo, sintiendo una pequeña chispa de esperanza.
Pero luego, la pantalla se iluminaba con una alerta de noticias o un