Ilán me abrió la puerta de su apartamento, su sorpresa al verme con sus cosas no pasó desapercibida y tomó la maleta que cargaba.
— No te quedes ahí, por favor entra — él se hizo a un lado y entré — ¿Quieres algo para beber? Tengo jugo que acabo de comprar.
— No te preocupes que así estoy bien, quiero hablar contigo y por eso me encuentro aquí dándote la cara — me di la vuelta y lo miré — escucha Ilán, comprendo que mi confesión te tomó por sorpresa pero no es algo que planee sentir y me sentí